Gisele Alejandra Ruocco, la mujer que estaba desaparecida desde hacía más de dos semanas y cuyo cuerpo fue encontrado este sábado enterrado en el patio trasero de su casa prefabricada en Claypole, partido de Almirante Brown, tenía 35 años y su vida era un constante equilibrio entre la lucha personal y la vulnerabilidad extrema.
Según trascendió en las últimas horas, ella era madre de seis hijos, aunque debido a su compleja situación personal, no tenía a ninguno de ellos bajo su cuidado directo.
Según allegados, Gisele enfrentaba problemas de consumo de drogas, lo que provocaba que se ausentara de su hogar por períodos prolongados, llegando a veces a estar un mes sin ser vista. Por eso, sus hijos habían quedado al cuidado de su madre.

En el último tiempo, Gisele Alejandra convivía con Brian Leandro Lesta, quien hoy es el principal sospechoso del crimen. Ambos pasaban gran parte de su tiempo en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de tener domicilio en la vivienda de la calle Nardo, en Claypole, donde fue hallado el cuerpo de esta madre de 6 hijos.

La autopsia al cuerpo de Gisele reveló la saña del ataque: Gisele presentaba cortes profundos y signos de haber sido asesinada a puñaladas, además de haber sido hallada con un trapo en la boca y enterrada bajo tierra.
Lo más dramático de esta situación es que, quien encontró el cuerpo de Gisele fue su único hijo varón, de apenas 12 años, quien cansado de buscar a su madre y no encontrarla, se metió en la propiedad y comenzó a excavar hasta hallar lo peor.

Qué se sabe del atroz crimen de Gisele Roucco
El sábado 18 de abril de 2026, la localidad de Claypole, en el partido de Almirante Brown, se convirtió en el escenario de un hallazgo escalofriante en una vivienda de la calle Nardo al 5800. Un nene de 12 años descubrió el cuerpo de su madre, una mujer de 35 años que estaba desaparecida desde hacía más de dos semanas, enterrado en el patio trasero de una casa prefabricada.
El niño logró identificar los restos, que se encontraban en avanzado estado de descomposición y con un trapo en la boca, gracias a un tatuaje en uno de los brazos que asomaba tras la excavación manual que él mismo realizó con una pala.
La causa, caratulada como homicidio agravado por la Justicia de Lomas de Zamora, tiene como principal sospechoso a Brian Leandro Lesta (30), pareja de la víctima, quien actualmente se encuentra prófugo y es intensamente buscado por las autoridades.
Según trascendió, hacía ya más de dos semanas que el pequeño de 12 años no sabía nada de su mamá, cuya ausencia pesaba en el aire. Por eso, el pasado 2 de abril, el niño fue a buscarla a la casa que ella compartía con su pareja. Entonces, el nene recibió una respuesta que intentó ser un desvío pero que terminó siendo una señal de alarma: Brian le dijo que su madre había viajado a la Ciudad de Buenos Aires.

Según las fuentes, el nene regresó a la propiedad insistiendo por ver a su madre. Fue en ese segundo encuentro cuando el sospechoso, por Brian Leandro Lesta, lanzó una frase que hoy hiela la sangre de los investigadores: le advirtió que “no la iba a volver a ver más”. Lejos de amedrentarse, el hijo de Gisele regresó este sábado decidido a encontrar la verdad por sus propios medios. Y con la ayuda de un vecino y una pala finalmente halló el cuerpo de su madre.
