Hay una historia que nació bastante antes del Bautista Casella (66) mediático, aunque señalarlo así suene extraño, ya que también tiene que ver con los medios. Nos referimos a su historia como cronista de información general, uno de los privilegiados recorridos que distinguen a GENTE, donde el vademécum de opciones siempre le permitió al periodista navegar todo tipos de aguas, más o menos turbulentas, pero nunca limitadas a categorías, divisiones o "secciones", como suele definirse el ámbito de la comunicación.

"De las reuniones de sumario donde pensábamos la revista se salía en busca de la cobertura que fuera, a la hora que fuera, con la pilcha que fuera y sin distinción de temática. Toda idea interesante, en GENTE siempre era una posible nota", desanda el actual conductor de BTV, buena televisión (América) y Nadie nos para (Rock&Pop 95.9) su paso por nuestra revista, entre 1994 y 2002, a través, precisamente, de las coberturas y notas que le tocaron en suerte. Cerca de 250 inéditas, según la recorrida que realizamos por el archivo. Una de las que el versátil bonaerense nacido en el partido de Morón nos invita a recorrer: "¡Vengan! (lanza apasionado)".
EL DÍA QUE BETO SE REUNIÓ CON LA FAMILIA DE LA ESTRELLAS PERUANA QUE SE HABÍA QUITADO DE VIDA: "INTENTABAN SER EDUCADOS, PARA LA FOTO, PERO LOS QUEBRABA EL DOLOR"

"Recuerdo que Sandro, uno de los ídolos populares más queridos de Argentina, hablaba poco, daba pocas notas, por lo cual una vez por año los directores de GENTE, Gabriela Cociffi, Ana D’Onofrio y (Jorge de) Luján Gutiérrez, me llamaban para saber qué era de su vida. Entonces yo debía ir a Banfield, donde vivía, y hablar con algunos de sus amigos -cuenta Beto, anunciando otra de sus coberturas-. Por ejemplo el representante, Aldo Aresi, que me daba algún tipo de información off the record de dónde estaba yendo a comer, cómo andaba de salud, por qué se ocultaba...”.
“El pedido siempre era el mismo -continúa-: 'Conseguinos diez minutos con Roberto (Sánchez) para GENTE, ¡sólo diez!'. Pero no había forma: Sandro se encerraba en su casona de la calle Beruti al 200 y sólo salía, sin aviso previo, si iba a la casa de algún conocido, a hacer algo de música, pero se enclaustraba. Cuidaba muchísimo su vida personal”.

“Así que fueron varias notas escribiendo a tientas páginas sobre qué era de su existencia y demás.En la actualidad casi no pasa que un ídolo tan querido y popular cierre sus puertas y no aparezca para nada, porque con las redes sociales eso es imposible: si va a una pizzería de la otra cuadra habrá alguien le saca una foto con el celular y la sube -acierta Casella.
“Lo cierto es que por aquella época a mí me tocaban esas notas medio complicadas como la de qué era de la vida de Sandro, que a veces pasaba dos años sin aparecer. El tema era que él por supuesto las leía y a veces llamaba a la redacción para decir: 'En lo único que se equivocaron fue que desayuno sándwich de miga con champagne", por ejemplo. "Eso no es así', nos advertía. Sin embargo, con el tiempo, aquella rutina anual terminó obsequiándome un otro regalo de la vida...”
- ¿Qué pasó?

-Un día, ya estando yo en la tele, me llamó al aire para recriminarme una de esas cositas y, no digo que terminamos siendo amigos, pero a partir de ahí hemos tenido largas charlas telefónicas. Él vio Bendita hasta el último día de su vida, era un televidente de cada noche. Olga Garaventa, su compañera de los últimos años, fue testigo de ello. Incluso a veces terminábamos el programa a las 10 de la noche y a las y cinco ya me sonaba el celular: era Sandro, que me llamaba para comentarme, no sé, que su mujer le estaba preparando milanesas, o para contarme algún chiste. Un Sandro desconocido, para mí... Que te llame una vez por semana tu ídolo inalcanzable, cuyos discos escuchaba de chico en mi casa y a quien imitaba interpretando Así, Penumbras, Una muchacha y una guitarra, para decirte 'Hoy te vi, me reí, me gusta tal cosa del programa', es una maravilla de esta profesión, ¡uno de esos regalos de la vida que uno nunca olvidará!
-¿En serio usted que lo imitaba? ¿Sigue haciéndolo?
-Siempre lo imité. Hasta gané un concurso de imitadores de Sandro. Admito que el resto de los concursantes tampoco era muy bueno, eh, pero sí, gané un concurso en Mar de Plata, arreglándomelas más o menos con (intenta la carcajada y los ademanes distintivos del Gitano, extendiendo su versión al tarareo de una de sus versiones): “La noche se perdió en tu pelo, la Luna se aferró a tu piel…”. Con eso me alcanzó para ganar este una chalina que me dijeron que justamente era de Salvador, aunque nunca pude comprobarlo.

-¿Hubo algún otro personaje que se animara a imitar además de Sandro?
-Yo cubría las temporadas para GENTE en La Feliz y, recuerdo que cuando había tiempo muerto me presentaba en los concursos que había. El de imitadores era un clásico de la Bristol. Y ahí también gané otra competencia recreado a Alf. Aún conservo el peluche de un metro que me gané. No voy a decir, "¡wow, qué premio!”, pero para mí guarda un valor emocional. Habíamos quedado tres, de ciento y pico de postulantes, porque, lógico, cualquiera se autopercibía buen imitador de Alf: alguien de Caleta Olivia, otro creo que de Salta, y yo. Me quedé nomás con el primer premio. ¡¡¡¡¡Guéééééé!!!!! (pega un grito repentino recreando al de aquella criatura alienígena de la tele). La gente me decía: "Es impresionante, cierro los ojos y sos tal"... Y bué, yo sé que ni lo de Sandro ni lo de Alf es haber jugado en la primera del Chelsea, pero para mí son pequeños orgullos que llevo de por la vida y voy a poder contarles a mis nietos -cierra entre sonrisas Beto Casella.
"YO HABÍA ESTUDIADO PERIODISMO CON EL ÚNICO OBJETIVO DE FIRMAR UNA NOTITA EN UNA REVISTA"
"Mi formación profesional periodística pasó por la revista GENTE. Ahí entrenamos y aprendimos la búsqueda de una nota de color, la forma de titular y la manera de impactar desde el título y la imagen. Los que pasamos por ese training conservamos, incluso cuando hablamos por televisión o por radio, cierta forma de hablar titulando", cuenta entretanto Beto su derrotero en el mundo de las noticias y el entretenimiento, que se extenderá en un pregunta-respuesta frenético con GENTE que -capitaneado por Casella, un maestro de los climas- nos hará saltar del presente al pasado y del pasado al presente como si hubiésemos comprado un abono en el túnel del tiempo.

-¿Usted venía de Somos, cierto, Beto?
-Tal cual. Una Somos que tras cumplir su ciclo había cerrado. Entonces nos distribuyeron a sus periodistas por diferentes revistas de la editorial. Algunos iban a El Gráfico, algunos iban a Para Ti, algunos a Teleclick, y a Jorge Fernández Díaz, Alfredo Leuco, Any Ventura y a mí nos mandaron a GENTE. Una redacción del lujo.
-Y exi-gente (cuac).
-Exacto. Hasta que te acostumbrabas era muy estresante y demandante. Claro, porque GENTE siempre abordó desde lo que pasaba con el Presidente hasta la historia de una maestra rural, pasando por Dolores Barreiro y Maradona. En GENTE siempre todo fue periodismo, entrevistable, publicable. A vos un día te tocaba un reportaje con Valeria Massa, y al otro con el presidente de Perú, porque además se viajaba a cualquier parte donde pasaba algo.
-¿Fue su gran formación?
-Sin dudas. Sin mis años en la revista hoy no tendría el espíritu de periodista que conservo. Si bien con el show radial y televisivo uno va abandonando un poco la cabeza de salir a buscar la noticia, admito que toda mi formación periodística se la debo a GENTE. Y sí, fue mi gran formación: también fue mi primer escritorio propio.

-¿En serio?
-Atlántida fue mi primer escritorio y mi primer recibo de sueldo, porque yo venía de todo un circuito de colaborador: llevaba una nota al diario El Cronista, otra a SexHumor, pero en Atlántida me ofrecieron un escritorio propio y un sueldo fijo. Además yo había estudiado Periodismo con el único objetivo y deseo final de firmar una notita en una revista, no pretendía más. Así que cuando pude firmar una nota en GENTE pensé. "Ya está, ¡llegamos.!" Todo lo que vino después fue de yapa. Era como "Llegué a GENTE, listo, ¿qué más?".
-¿Dónde, además de en usted, siente que perdura esa "formación GENTE" de la que habla?
-Te podría dar mil ejemplos, pero va uno reciente: el otro día alguien que tuvo mucho que ver con la historia de la revista, como es Chiche Gelblung (director en los Setenta), desde su programa de cable tiró, mirando a la cámara y refiriéndose a Marcelo Tinelli, una definicióndel tipo: "Se acabó el rating, se acabó la plata, se acabó la familia." Eso era GENTE, y el propio Chiche -como varios de nosotros- lo tiene incorporado y mantiene vigente. Fue un training espectacular y clave para mi carrera profesional. Sin mis tiempos de gráfica no sé qué hubiera pasado. Ysignificó también un trampolín.
-¿También significó un trampolín, para que el cuarto de siglo siguiente usted se convirtiera en uno de los grandes conductores del país, ¿cierto?
-Bueno, al ser periodista de GENTE me invitaban a distintos ciclos para comentar determinada nota que había hecho o algún tema de actualidad. Como funcionaba bien desde mi lugar de invitado, empezaron a llamarme primero para panelista, luego para ponerme al frente, y así siguió la cosa... Pero, ¿por qué mejor no seguimos viendo aquellas notas del archivo, que realmente me traen unos recuerdos emocionantes?
Producción: Leo Ibáñez (@LeoGente)
Fotos: Chris Beliera (@Chrisbeliera) y
Archivo Atlántida ([email protected])
Estilismo: Lula Romero (@lula.romero.stylist)
Maquillaje y peinado: @nahuelito405 y @sebastiancorreaestudio
Filmación: Candela Casares
Edición de video: Rocío Bustos
Arte de portada: Roshi Solano
Agradecemos a @giesso, @oggizapatos y a Gimena Lepere
Cobertura de Archivo: María Luján Novella (113903-8464)
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