Benicio Gravier atraviesa un presente que, hasta hace poco, no estaba en sus planes. A los 21 años, el joven que había comenzado a construir su camino entre la universidad y las pasarelas internacionales sorprendió con un inesperado desembarco en la actuación.
De la mano de Cris Morena, se convirtió en Torino Ferrari, el nuevo galán de la segunda temporada de Margarita, una de las ficciones que más repercusión genera entre el público argentino, y que este 24 de agosto estrena su tercera y última entrega.
El giro fue tan inesperado para él como para quienes lo conocen desde hace años. Benicio no estaba buscando convertirse en actor cuando recibió aquel llamado para hacer un casting. Sin embargo, aquella oportunidad terminó abriendo una puerta que hoy ya no quiere cerrar. Mientras su nombre empieza a ganar protagonismo dentro del elenco de Margarita y su exposición crece, hay una parte de su vida que permanece mucho más alejada de las cámaras: su historia de amor.
En una entrevista exclusiva con GENTE, el hijo de Valeria Mazza contó que está en pareja desde hace tres años con una joven a quien conoce desde la época del colegio. Ella estudia Administración de Empresas en la Universidad de San Andrés y, a diferencia de él, no forma parte del mundo del espectáculo. Sin embargo, eso no impidió que se convirtiera en una de sus principales compañeras durante el proceso que lo llevó a descubrir su nueva faceta.

"Sí, estoy en pareja", confirmó cuando fue consultado por su situación sentimental. Y, al hablar sobre cómo hacen para sostener el vínculo frente a una agenda cada vez más exigente, fue directo: "Hay que dedicarle tiempo".
Para Benicio, la clave está en hacerla parte de su cotidianeidad. "Yo trato de sumarla mucho a mi día a día", explicó. Incluso durante los meses más intensos de su nueva experiencia profesional, ella estuvo presente. "Cuando estaba grabando en Uruguay vino a visitarme y compartimos mucho todo ese proceso", reveló.
La relación, según afirmó, se construye desde el acompañamiento mutuo. "Creo que lo importante es acompañarse mutuamente. Así como yo acompaño lo que ella hace, ella también acompaña todo lo que me está pasando a mí", aseguró.
La historia de amor de Benicio Gravier que nació antes de las cámaras
La historia comenzó mucho antes de que Benicio Gravier fuera Torino Ferrari y antes de que su nombre quedara asociado al universo de Cris Morena. "Nos conocemos desde el colegio, hace varios años", precisó.
De hecho, llevan aproximadamente tres años juntos y comenzaron su relación cuando estaban terminando esa etapa. "Empezamos a salir terminando el colegio", contó.

Por eso, ella fue testigo de una transformación que ni siquiera el propio Benicio imaginaba. Cuando llegó el llamado para el casting, la sorpresa fue compartida. "Cuando le conté que me habían llamado para el casting se sorprendió muchísimo porque no era algo que ninguno de los dos esperara", recordó.
La actuación era un territorio nuevo para ambos. Él venía del modelaje y de sus estudios universitarios; ella, de una carrera ligada a los negocios. Ninguno tenía demasiado contacto con ese universo que de repente comenzó a ocupar buena parte de la vida de Benicio.
"Después fuimos descubriendo ese mundo juntos. Para mí también era completamente nuevo, así que los dos fuimos aprendiendo sobre la marcha", explicó.

Ella se convirtió entonces en una de las primeras personas con las que Benicio compartió cada paso de ese proceso. "Yo le iba contando todo lo que iba viviendo y ella me acompañó muchísimo durante todo el proceso", aseguró.
Entre las pasarelas, la universidad y el nuevo éxito de Benicio Gravier
El presente de Benicio Gravier tiene una dinámica completamente diferente a la que imaginaba cuando todavía estaba terminando el colegio. Continúa estudiando Administración de Empresas en la Universidad de San Andrés y mantiene su carrera como modelo, con importantes desfiles internacionales en su recorrido.
Pero la actuación irrumpió con fuerza. El llamado de Cris Morena lo llevó a Uruguay, a meses de grabación y a una preparación artística que incluyó actuación, canto y baile. Y hoy, con Margarita estrenada, aquella decisión inesperada empieza a tomar otra dimensión.
"Hoy no imagino mi vida sin esto", había asegurado durante la charla con GENTE sobre la actuación.

En medio de ese cambio, su pareja ocupa un lugar diferente al de las cámaras y las pasarelas: es la persona que conocía al Benicio de antes. El que todavía no sabía que podía actuar, el que estudiaba en la universidad y el que construía su carrera como modelo sin imaginar que terminaría protagonizando una ficción de Cris Morena.
Soy un buen novio".
A la hora de hablar de su propio rol dentro de la pareja, Benicio responde con una mezcla de seguridad y humor. "Yo siento que soy un buen novio", dijo entre risas.
No se considera particularmente romántico en el sentido más clásico. "No soy tanto de llegar con flores, me cuesta mucho por ahí ese tipo de gestos", reconoció.

Su manera de demostrar cariño pasa por otro lado: compartir tiempo y generar momentos juntos. "Sí me gusta mucho organizar planes para los dos: ir al cine, salir a comer, arreglarse para salir. Me parecen esos momentos compartidos los que más disfruto", contó.
Una definición que encaja con la idea que repitió durante toda la entrevista: para él, una relación se sostiene a partir de acompañarse. Y quizás esa sea una de las claves de este romance que nació a finales de su etapa escolar y que ahora atraviesa, junto a él, un escenario completamente nuevo: el de la exposición, las cámaras y el éxito de Margarita.
Fotos: Martina Cretella; Redes
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