El universo de los canales de streaming en Argentina sumó en las últimas horas su crisis más explícita y escandalosa. Lo que comenzó como un reclamo interno por mejores condiciones salariales derivó en el despido de decenas de empleados de Blender. En medio de este clima de tensión e incertidumbre, Tomás Rebord, figura insignia de la señal, no se quedó callado y salió a bancar a los suyos con los tapones de punta.
Desde el exterior, el creador y conductor del ciclo "Hay algo ahí" publicó un contundente video en sus redes sociales, dejando en claro su desconcierto y su bronca ante el accionar de la empresa, que decidió vaciar a su producción aprovechando su ausencia.
"Un ataque directo a mi persona y al programa"
Visiblemente afectado por la situación, Rebord detalló el hermetismo de la cúpula directiva tras tomar la drástica medida de desarmar su equipo. "Ayer Blender decidió despedir a todo mi equipo de trabajo en un contexto en el que yo no estoy ahí", arrancó explicando el conductor. Acto seguido, reveló su frustración al intentar entablar un diálogo para destrabar el conflicto: "Durante todo el día de ayer intenté comunicarme con las autoridades del canal y no recibí respuesta. Ni siquiera me atendieron".
Ante esta pared de silencio, el abogado y creador de contenido fue contundente sobre sus sospechas, asegurando que no le queda otra opción que interpretar esta abrupta maniobra como "un súper ataque" a su persona, a su ciclo y a sus compañeros de trabajo. En la misma línea, ironizó sobre la absoluta inviabilidad de continuar al aire bajo este panorama de vaciamiento: "No logro entender qué es lo que el medio pretende que suceda haciendo un programa sin gente. No hay manera de hacerlo".

Lejos de quedarse de brazos cruzados y amparado en la firme premisa de que "no se negocia sobre la dignidad de las personas", Rebord anunció una medida autogestiva de salvataje: la reactivación del sistema de suscripción HAGOV.AR. El objetivo es claro, buscar el financiamiento directo de su comunidad para sostener los formatos y "bancar la parada de los compañeros que ahora se están quedando sin laburo".
Para cerrar su descargo, decidió transparentar su vulnerabilidad y angustia frente a sus miles de seguidores: "No lo voy a disimular, estoy preocupado, estoy ansioso, estoy nervioso porque la situación es realmente una cagada. No terminamos de entender si tenemos o no trabajo".
Tensión al aire: el abrupto final de la programación y la pantalla en negro
El descargo de Rebord es tan solo un capítulo del polvorín que explotó dentro de los estudios del canal. La crisis escaló de manera irreversible durante la emisión del programa "Último Aviso", cuando los talentos en piso decidieron plantarse frente a las cámaras y poner un freno total.
El conflicto originario partió de un reclamo de los trabajadores de diversas áreas (técnica, redes, comercial y producción) donde solicitaban a la empresa mejoras en sus condiciones salariales, pedidos que tuvieron como respuesta inmediata una ola de telegramas de despido.
Frente a esto, la conductora Fiorella Sargenti interrumpió la transmisión normal para informarle a los espectadores lo que estaba ocurriendo puertas adentro. "Echaron a muchos de nuestros compañeros por hacer un reclamo vinculado con nuestros salarios y los aumentos. Estarán todos de acuerdo en que no podemos seguir haciendo el programa así", expresó Sargenti, visiblemente conmovida y angustiada.
La situación cobró tintes aún más oscuros cuando la conductora advirtió en vivo una intimidación directa hacia los miembros del staff: "No podemos. Hay guardias esperándonos afuera".
Levantando la bandera de la solidaridad, el equipo decidió abandonar el estudio abriendo un debate monumental en las redes sociales sobre la precarización que se esconde detrás del éxito y las luces de los nuevos medios digitales.

