La justicia de Pilar avanza en la investigación contra Federico Balbuena, un empresario del sector automotor de 34 años, quien se encuentra detenido bajo cargos de abuso sexual con acceso carnal y lesiones agravadas.
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El caso, que ha tomado gran relevancia pública tras la difusión de videos de agresiones físicas, sumó un nuevo capítulo tras la ampliación de la indagatoria del imputado ante la fiscal Marcela Semería, titular de la UFI N° 14 Descentralizada de Pilar.
Durante su reciente comparecencia, el acusado modificó su estrategia y decidió hablar tras cambiar de defensa técnica y brindar una versión detallada de los hechos. En su declaración, reconoció la existencia de episodios violentos, pero intentó contextualizarlos bajo el argumento de que mantenía una "nuestra relación era tóxica" con la víctima, identificada como Camila.

De acuerdo a lo que apuntaron fuentes judiciales, el detenido manifestó arrepentimiento y llegó a llorar durante el interrogatorio al referirse a los castigos físicos propinados a su expareja.
Los hechos que complican al empresario
La fiscalía centra su atención en dos episodios específicos. El primero data del 11 de septiembre de 2024, un hecho que no había sido denunciado inicialmente pero que fue incorporado a la causa recientemente.
Balbuena relató que la disputa comenzó por un desacuerdo laboral relacionado con la verificación policial de un vehículo; tras el altercado, Camila debió ser asistida en un centro de salud por un fuerte traumatismo craneal.

El segundo hecho ocurrió en mayo de 2023 en el domicilio de la mujer, donde el imputado admitió haber intentado ahorcarla en medio de una discusión por la tenencia de equipos informáticos de la empresa que ambos compartían.
Un punto central de la defensa del joven fue su intento de justificar la acusación de abuso sexual. El empresario sostuvo que, a pesar de la violencia previa en las discusiones, la pareja solía mantener relaciones sexuales consensuadas como una forma de reconciliación.
"Nosotros siempre que peleábamos arreglábamos todo en la cama", declaró ante la fiscalía, intentando desestimar la denuncia de violación.
Sin embargo, la investigación cuenta con el testimonio de seis personas, mayormente compañeros de trabajo de la agencia Car Center Adjudicados, quienes ratificaron que Balbuena maltrataba y denigraba a la víctima de manera constante frente a terceros.

La relación entre ambos se extendió por cinco años, tres de los cuales convivieron, hasta su separación definitiva en noviembre de 2024. Pese al cese del vínculo sentimental, continuaron vinculados comercialmente en la agencia de autos de Luján, propiedad de Balbuena. El historial delictivo del acusado complica su situación procesal, ya que registra al menos cuatro denuncias previas por estafa y otra acusación por abuso sexual radicada por una mujer distinta en otra jurisdicción. Además, en un allanamiento realizado en enero de 2026, la policía secuestró dos pistolas Glock calibre 9 milímetros en su vivienda.
Actualmente, la fiscal Semería aguarda los resultados de las pericias psicológicas ordenadas para ambas partes y las declaraciones de nuevos testigos. Con estos elementos, la fiscalía tiene un plazo de 30 días desde la detención para solicitar la prisión preventiva de Balbuena, quien permanece bajo custodia policial mientras el proceso judicial sigue su curso.
El video de una de las golpizas, compartido por la propia denunciante en redes sociales, sigue siendo una de las pruebas materiales más contundentes dentro del expediente.
