La mañana del domingo terminó de manera inesperada para Callejero Fino, una de las figuras más reconocidas del RKT argentino. El cantante, cuyo nombre real es Simón Alvarenga, fue detenido en la zona de Villa La Ñata, partido de Tigre, luego de un procedimiento realizado por efectivos de la Policía Bonaerense.
El operativo comenzó cuando los agentes detectaron una Volkswagen Amarok que circulaba sin patente, una irregularidad que motivó la identificación de las personas que se encontraban en el vehículo. Al revisar el interior de la camioneta, los policías encontraron un elemento que cambió por completo el curso del procedimiento: una pistola Glock calibre 40 con la numeración limada.
Junto al músico viajaba un joven de 27 años, domiciliado en Presidente Derqui. Tras el hallazgo, ambos quedaron involucrados en el procedimiento y el arma y la camioneta fueron secuestradas. La causa quedó en manos de la UFI de Benavídez, a cargo del fiscal Cosme Iribarren.

El motivo de la detención de Callejero Fino
El hallazgo del arma derivó en la detención del cantante, que quedó imputado por el delito de tenencia ilegal de arma de guerra. Según trascendió, permanecerá detenido y se espera que sea indagado durante la jornada del lunes.
Según trascendió, en medio del procedimiento, el artista manifestó su preocupación por lo ocurrido. “Me quiero matar”, habría expresado ante los agentes. Además, explicó que se dirigía a una quinta de la zona para asistir al cumpleaños de J Rei, pareja de María Becerra.
El episodio ocurrió en un momento importante para su carrera, ya que Callejero Fino tenía previsto presentarse el próximo mes en el complejo C Art Media, en el barrio porteño de Chacarita. Y la noche de este sábado cantó como invitado de Árcangel en el Movistar Arena.

El antecedente que marcó su vida
No es la primera vez que el cantante atraviesa una situación vinculada con la Justicia. Cuando tenía 20 años, fue condenado a seis años de prisión por un robo. Según contó años después, pasó cinco meses en una cárcel y luego continuó cumpliendo la pena bajo arresto domiciliario y con una tobillera electrónica.
Fue precisamente durante ese período cuando comenzó a dedicarse de lleno a la música. “Me volqué a la música cuando estaba preso en mi casa, que tenía la pulsera electrónica”, recordó en una entrevista.
Durante su arresto domiciliario comenzó a escribir canciones y a construir el camino que posteriormente lo convertiría en uno de los referentes del RKT. En agosto de 2023 anunció que finalmente había terminado de cumplir su condena.
