Después de meses de trabajo y proyectos compartidos, Nicolás Cabré y Rocío Pardo decidieron bajar el ritmo y regalarse unos días para disfrutar en pareja. El destino elegido fue Natal, Brasil, donde aprovecharon el sol, el mar y las comodidades del lugar para desconectarse de la rutina y compartir una escapada romántica.
A través de sus redes, la actriz mostró parte de la intimidad del viaje con una serie de fotografías que retratan diferentes momentos de la estadía. Entre selfies, descansos frente al mar y escenas cargadas de ternura, la pareja dejó ver la complicidad que construyó durante sus tres años de relación.
Las postales de la escapada de Nicolás Cabré y Rocío Pardo
Una de las primeras postales los encuentra juntos, relajados y sonrientes, disfrutando de un momento distendido. La imagen refleja la confianza que mantienen y el espíritu de unas vacaciones pensadas para descansar y disfrutar sin demasiados planes.

La galería también incluyó algunas imágenes más personales de Cabré. En una de ellas, el actor aparece recostado boca abajo sobre la cama de la habitación, mientras detrás suyo se observa una gran ventana que conecta con la terraza y permite ver el mar.

Rocío, por su parte, mostró que incluso durante las vacaciones mantiene algunos de sus hábitos. En una de las fotografías que compartió aparece en el gimnasio, frente a un espejo y tomándose una selfie después de su entrenamiento.

El entorno fue otro de los protagonistas de la escapada. Una de las imágenes más llamativas muestra dos reposeras ubicadas junto a una piscina con vista al océano. El horizonte abierto, el agua y hasta un parapente que aparece a lo lejos completan una postal que resume el espíritu de descanso del viaje.

Pero hubo también espacio para el romanticismo. En el interior de la habitación, la pareja encontró una particular sorpresa: un camino de pétalos de rosas que conducía hacia la ventana, acompañado por corazones dibujados sobre el piso. El detalle aportó una cuota especial a la estadía y quedó registrado en las fotografías compartidas.

En otra de las postales, Cabré aparece recostado sobre un colchón azul mientras disfruta del sol, rodeado de vegetación y reposeras. La arquitectura blanca y el cielo despejado completan el escenario elegido por la pareja para hacer una pausa.

Así, Brasil se convirtió en el escenario de unos días en los que pudieron combinar aquello que parece definir buena parte de su presente: el amor, el trabajo compartido y el disfrute de los pequeños momentos. Lejos de los escenarios y de la agenda cotidiana, Cabré y Pardo aprovecharon la escapada para simplemente estar juntos y disfrutar de su relación.


