Panic attack, ataque de pánico, en inglés, en español, es lo mismo. Los Estados Unidos hoy viven sumergidos en el terror. Es así de sencillo, así de terminante. El miedo, el profundo miedo y las amenazas de ataques bacteriológicos, sumados a la presunción de que el enemigo es un fantasma y la sensació
n acabada de estar peleando contra el hombre invisible sumergieron al pueblo estadounidense en el espanto.
"Los norteamericanos no volverán a sentirse seguros", había dicho Osama bin Laden. De a poco y lamentablemente, sus dichos van alcanzando la categoría de proféticos.
Bob Stevens (63), editor fotográfico del grupo American Media, fue la primera víctima fatal a causa de ántrax en Florida. El es, hasta ahora, la muestra más acabada de la vulnerabilidad con la que debe acostumbrarse a convivir el pueblo norteamericano. Sin embargo, no es la única. Otros siete empleados de American Media están siendo chequeados y casi 1.000 (300 empleados y 700 visitantes que pasaron por el edificio desde el 1º de agosto) son testeados por estos días.
MAS CASOS. Erin O'Connor, empleada del departamento de noticias de la cadena
NBC, fue el primer caso de cuatro confirmados con ántrax en Nueva York. O'Connor lo contrajo al abrir una carta dirigida a su jefe, el periodista Tom Brokaw. Los dos empleados que manipularon la carta en el correo de Nueva Jersey también fueron infectados y están bajo tratamiento con antibióticos. Un segundo empleado de la cadena
NBC fue sometido a análisis y está tomando antibióticos por posibles síntomas de ántrax. Los resultados dieron negativo. Hay más: tres nuevos casos aparecieron en la Gran Manzana durante el fin de semana. Un agente de policía y dos técnicas de laboratorio del departamento de Salud de la ciudad. Al detective se le encontraron esporas de ántrax en sus fosas nasales, a una de las empleadas en la cara y a la otra también en una de sus fosas nasales. El alcalde Rudolph Giuliani dijo:
"Están bajo tratamiento y eso no significa que tengan ántrax. Se pondrán
bien".
Por su parte, el FBI y especialistas del servicio postal continúan investigando el remitente de una carta que fue enviada el 18 de setiembre desde Trenton, Nueva Jersey, y que contenía un polvo marrón, granulado. La carta fue enviada de alguna de las 46 oficinas postales de esa ciudad.
"Es como buscar una aguja en un pajar", dijo un tanto desanimada la agente del FBI Sandra
Carroll.

El ántrax tiene atemorizada a toda Nueva York. Desde las portadas de los diarios, la psicosis crece día tras día.

El rostro sonriente de Bob Stevens, el editor fotográfico que se convirtió en la primera víctima fatal del ántrax.