La búsqueda de Camila Belén Montesino y de su hijo de cuatro meses, Carlos Amir Jeremy Araya, sumó en las últimas horas nuevas medidas en la provincia de Neuquén. La investigación se concentra en reconstruir con precisión los movimientos previos a su desaparición, mientras la Policía intensifica los rastrillajes y analiza registros que podrían resultar determinantes.
Según información publicada por LM Neuquén, los operativos se focalizan principalmente en Rincón de los Sauces y zonas cercanas, aunque los investigadores no descartan que la joven haya salido de esa localidad. En paralelo, el radio de búsqueda se amplió hacia otras ciudades del norte provincial, teniendo en cuenta que Montesino sería oriunda de esa región.
La última vez que se los vio fue el 1 de mayo en la zona de calle Lago Nonthué, entre Lago Espejo y Lago Escondido. A partir de ese punto, los equipos trabajan en la revisión de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, con el objetivo de detectar posibles desplazamientos de la mujer y del bebé.

Cómo comenzó la investigación
El caso se activó ese mismo 1 de mayo, cuando la expareja de Camila y padre del bebé radicó la denuncia tras perder contacto con ambos. Según explicó el comisario Marcelo Campos, el hombre manifestó que no lograba comunicarse ni con su hijo ni con la madre.
“Se acercó al domicilio y no obtuvo respuesta”, indicó el jefe policial en declaraciones a la prensa local. A partir de ese momento, se puso en marcha un operativo de búsqueda con intervención de distintas áreas especializadas.
Debido a la edad del niño, se activó la Alerta Nati, un protocolo específico para la desaparición de menores en esa provincia. La causa quedó a cargo de la Fiscalía Única de Rincón de los Sauces, que trabaja en conjunto con la Comisaría Especial de la Niñez, Adolescencia y Familia N° 5.
Un antecedente bajo análisis
Entre los elementos que analizan los investigadores aparece una intervención previa en el domicilio donde residía Montesino, ocurrida días antes de la desaparición. En ese procedimiento participaron profesionales de salud y del área de familia, quienes trasladaron a la joven al hospital local para realizarle estudios.
Tras la evaluación médica, recibió el alta y no se detectaron problemas que justificaran una internación. “Se le hicieron estudios para conocer su estado de salud, se le dio el alta y aparentemente estaba todo bien”, precisó Campos.

Este episodio es considerado dentro de la investigación para determinar si puede aportar datos sobre el contexto en el que se encontraba la mujer en los días previos.
Datos clave y pedido de colaboración
Desde que se radicó la denuncia, las fuerzas de seguridad desplegaron patrullajes, controles en rutas y difusión de información a través de canales oficiales. También avanzan en la toma de declaraciones a familiares y personas del entorno cercano para reconstruir el escenario previo a la desaparición.
Camila Montesino tiene 27 años, mide aproximadamente 1,60 metros, es de tez blanca, contextura robusta, cabello castaño claro y ojos oscuros. Al momento de su desaparición no se pudo precisar qué vestimenta llevaba.
Su hijo, Carlos Amir Jeremy Araya, tiene cuatro meses, tez blanca, ojos marrones y cabello rubio corto.
Las autoridades remarcaron que cualquier dato puede resultar clave y solicitaron a la comunidad comunicarse con la Fiscalía o con la dependencia policial correspondiente. También se encuentra disponible la línea telefónica (299) 4210369 para aportar información.


