Una búsqueda familiar que comenzó por una ausencia inesperada terminó con un estremecedor hallazgo en un monte de Tucumán. Yolanda Beatriz Amaya, de 53 años, y René Sierra, de 56, fueron encontrados muertos a unos 200 metros de la casa en la que vivían, en la localidad de 7 de Abril, departamento de Burruyacú.
Los dos presentaban heridas de arma de fuego y, junto al cuerpo del hombre, los investigadores encontraron una escopeta. Ese elemento se convirtió en una de las piezas centrales de una causa que intenta determinar qué ocurrió durante las horas en las que la pareja quedó sola en la propiedad.
La investigación está en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios II, a cargo del fiscal Carlos Sale. Por el momento, una de las hipótesis bajo análisis es que Sierra habría matado a Amaya y luego se habría quitado la vida. Sin embargo, los resultados de las autopsias todavía son esperados para avanzar en la reconstrucción y establecer la mecánica de las muertes.

Cómo encontraron los cuerpos en el monte
Según la información conocida hasta el momento, la pareja vivía en una casa ubicada dentro de un amplio predio donde sus hijos también habían construido sus viviendas y residían junto a sus respectivas familias.
El domingo, todos habían compartido el almuerzo, como acostumbraban. Más tarde, los hijos y sus familias salieron para participar de los festejos por el Día del Niño organizados por la comuna y Amaya y Sierra permanecieron en el lugar.
La preocupación comenzó cuando regresaron, pasadas las 18.30. Uno de los chicos se había golpeado la frente y fue a buscar a su abuela, pero no logró encontrarla. La ausencia llamó especialmente la atención porque, según explicaría después la familia ante la Policía, el matrimonio casi no salía de la propiedad y mucho menos lo hacía en conjunto.
Ante esa situación, comenzaron a buscarlos con linternas por el campo. Creyeron que podían haber ido a soltar los caballos, pero a unos 200 metros de la vivienda encontraron primero los cuerpos. A pocos metros de Amaya estaba Sierra y, cerca de él, la escopeta que ahora forma parte de las pericias.

La hipótesis que investiga la Justicia
La ubicación del arma es uno de los indicios que llevaron a los investigadores a evaluar un posible femicidio seguido de suicidio. En esta etapa inicial, además, no habría elementos que permitan sostener la participación de terceras personas, aunque la investigación continúa abierta.
A esto se sumó el testimonio de familiares. Según declararon, Sierra solía consumir alcohol durante los fines de semana y podía tornarse agresivo con su esposa. También señalaron que Amaya podría haber atravesado situaciones de violencia de género, aunque no existían denuncias previas.
Este último dato forma parte de la investigación y deberá ser contrastado con el resto de las pruebas. Por eso, hasta que se conozcan los resultados forenses, la secuencia exacta de lo ocurrido permanece bajo investigación.
El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) trabajó en el lugar, realizó el levantamiento de muestras y llevó adelante los peritajes. Además de establecer cómo murieron Amaya y Sierra, los investigadores buscan precisar el horario del episodio y determinar si la evidencia reunida confirma o modifica la principal línea investigativa.
Mirá También

Horror en Lanús: la hipótesis detrás de la muerte de una beba de 10 meses y el estado crítico de su madre
Mirá También
