La muerte de Ernestina Pais causó un profundo impacto en Malena Guinzburg, quien compartió con la periodista y conductora distintos momentos detrás de cámara. El dolor también está atravesado por la estrecha relación que Ernestina había construido con su padre, Jorge Guinzburg, a quien quería como una figura paterna. “A mí me pegó para el culo. Me pegó de una manera horrible. Creo que todavía no lo puedo creer”, admitió Malena a GENTE.
El vínculo entre ambas estaba marcado por una profunda cercanía afectiva, más allá de que atravesaran etapas en las que se veían con mayor o menor frecuencia. “Ella me decía siempre que éramos hermanas, de alguna manera, porque ella a mi viejo lo quería como un padre y mi viejo la quería casi como una hija también”, recordó. Esa historia compartida, en la que Jorge ocupaba un lugar central, vuelve todavía más difícil procesar la pérdida.

La relación entre Malena y Ernestina se remontaba a muchos años atrás. Trabajaron juntas en La Biblia y el Calefón, cuando Pais realizaba encuestas en la calle y Guinzburg se desempeñaba como productora. “Salíamos a hacer encuestas a Florida y Córdoba y era pasar todo el día juntas”, contó. Ahora, los recuerdos de aquellas extensas jornadas de trabajo, calle y televisión se mezclan con el dolor provocado por una muerte inesperada.
La pérdida también llevó a Malena a reflexionar sobre la fragilidad de la vida, aunque sin caer en frases solemnes. Reconoció que la muerte de una persona querida obliga a repensar las prioridades y a relativizar los problemas cotidianos, aunque ese efecto no siempre logra sostenerse en el tiempo. “Me parece que uno se replantea todo, sobre todo cuando muere alguien que uno quiere, pero después la vida te lleva por delante y te volvés a hacer problemas por pelotudeces”, concluyó.
