Gabriela Sabatini volvió a demostrar que su estilo se caracteriza por la elegancia sin estridencias. Durante su reciente paso por Newport, Rhode Island, donde participó de las celebraciones por el ingreso de Roger Federer al International Tennis Hall of Fame, la argentina eligió un look que parece anticiparse a la primavera que está a punto de comenzar en nuestro país.

Para la ocasión, Gaby lució un vestido midi de base clara con delicado estampado de pequeñas flores, escote recto, breteles finos y cintura marcada mediante un lazo confeccionado en la misma tela. Una silueta liviana y romántica que recupera cierta inspiración vintage sin perder actualidad.
Mirá También

Las fotos de Gabriela Sabatini que sorprenden en medio del distanciamiento familiar: “Llenan el corazón”
La elección no podría estar más alineada con lo que anticiparon las pasarelas internacionales para primavera-verano 2026. Los vestidos florales volvieron a ocupar un lugar central, desde estampados de inspiración retro hasta interpretaciones mucho más artísticas.

En el caso de Sabatini, la apuesta fue por la versión más delicada de esta tendencia: flores pequeñas sobre una paleta suave, una estética que dialoga directamente con la llamada soft femininity, otra de las grandes corrientes de 2026. La tendencia recupera vestidos fluidos, motivos románticos, lazos y detalles tradicionalmente femeninos.
El detalle del look de Gabriela Sabatini que marca tendencia
Pero fueron sus zapatos los que aportaron el guiño de moda más llamativo. Gaby completó el vestido con sandalias claras de taco bajo y un gran moño sobre el empeine, un detalle que remite directamente al universo balletcore.

Los moños siguen pisando fuerte esta temporada y llegaron especialmente al calzado: las pasarelas de primavera 2026 mostraron zapatos y sandalias inspirados en el ballet, con cintas, terminaciones satinadas y lazos como protagonistas.
Sabatini combinó así dos códigos que prometen verse mucho durante la próxima primavera argentina: el vestido floral romántico y los zapatos con moños.
Sin excesos de accesorios y con el pelo suelto en ondas naturales, la extenista dejó que esas dos piezas fueran las protagonistas. Un look simple, fresco y fácil de adaptar que confirma que el romanticismo vuelve a ocupar un lugar privilegiado en el guardarropa de primavera.

