El trágico hecho ocurrió el miércoles 13 de mayo, al mediodía, en un sector de barrio Alto Cementerio, en Cosquín, Cordoba, frente al cementerio local. Allí un perro atacó y mató a una nena de 4 años y desde entonces la Justicia intenta reconstruir qué pasó y si hubo responsabilidades por la presencia del animal en la zona.
En ese marco, habló Roberto, un vecino que trabaja en la cuadra donde ocurrió la tragedia y pudo aportar más detalles de contexto.
Según las primeras reconstrucciones del caso, la niña se habría acercado a un terreno baldío lindero a una marmolería, ubicado frente al cementerio. Allí se encontraba el perro, señalado por vecinos como un mestizo que solía permanecer en el sector y que, en algunas versiones, era alimentado por habitantes del barrio.
La escena activó un operativo con policía, bomberos, Guardia Local y servicios de emergencia, pero los intentos de asistencia no alcanzaron para salvarla.
El relato de Roberto, que tomó relevancia por su crudeza y por lo “revelador” sobre la conducta previa del animal, aporta un dato clave: no se trataba de un perro conocido por ser agresivo.
Mirá También

Qué reveló la autopsia de la nena de 4 años que murió tras el ataque de un perro en Cosquín
En su testimonio, sostuvo que el perro “siempre anda suelto y no había atacado a nadie antes”, y planteó una hipótesis que los investigadores también evalúan: que el animal pudo haber reaccionado porque la nena “invadió su lugar” o porque estaba comiendo cuando ella se acercó.
Esa posibilidad aparece repetida en distintas coberturas como una línea de análisis, aunque todavía no hay una conclusión oficial sobre el desencadenante puntual.
En su descripción, el vecino también reconstruyó el instante posterior, cuando varios adultos intentaron intervenir. Dijo que el perro estaba “ensañadísimo” y que “no dejaba entrar a nadie”: relató que se acercó con un palo y una botella de agua para intentar ahuyentarlo y recién entonces pudieron aproximarse entre varias personas.

“Lo primero que vi fue un charco enorme de sangre… quise ver si tenía signos vitales y no respiraba”, sostuvo en declaraciones reproducidas por medios televisivos. El testimonio, además, coincide con lo que luego se informó sobre la gravedad de las lesiones y la rapidez con la que se desencadenó la tragedia.
La causa está en manos de la Fiscalía de Segundo Turno de Cosquín, a cargo de Silvana Pen, con intervención de Policía Judicial y personal de investigaciones. Una de las preguntas centrales es si el perro tenía propietario o si era un animal suelto “sin dueño” que deambulaba por el barrio.
En paralelo, la escena se preservó para peritajes y recolección de testimonios, mientras las autoridades locales pidieron respeto por el dolor de la familia. En declaraciones difundidas, la directora de Defensa Civil de Cosquín, Laura Barreiro, habló de un “momento delicado” y solicitó reserva.
Los impactantes datos de la autopsia a la nena que fue atacada por un perro
En las últimas horas se conocieron resultados médicos que pasarán a ser parte del expediente. De acuerdo con lo informado, la autopsia determinó que la niña falleció por un shock hipovolémico provocado por una lesión profunda en el cuello que comprometió la carótida izquierda; además, se describieron múltiples heridas (14 profundas en cuello y cabeza y 18 escoriaciones superficiales, según los reportes publicados).
Ese dato forense será decisivo para la calificación del hecho y para establecer, si correspondiera, responsabilidades por omisión de cuidado o tenencia en caso de que se identifique a un dueño.
Más allá del expediente judicial, el caso reabrió en Cosquín un debate recurrente: los animales sueltos en zonas urbanas y la falta de controles efectivos cuando “todos lo conocen” pero nadie se hace cargo.
El vecino que habló —y que insistió en que el perro “no era peligroso”— dejó expuesta esa contradicción: un animal que circula a diario, se integra al paisaje barrial y, sin embargo, puede volverse impredecible en segundos.
Mientras avanza la investigación, también intervienen áreas vinculadas a zoonosis y autoridades municipales, con el foco puesto en medidas preventivas y en qué falló para que una nena terminara sola frente a un riesgo que el barrio había naturalizado.



