"Lo sentí. No sé bien cómo explicarlo, pero yo sentí que estaba
embarazada", cuenta Andrea Bursten (28) al borde de la emoción. Por
aquellos días la modelo se encontraba de vacaciones en Miami. Y una tarde tuvo
el presentimiento. "Estaba sola, sin Federico (su marido) que se
había ido a jugar al tenis. Agarré las llaves de la camioneta y fui hasta una
farmacia a buscar un test de embarazo. Cuando dio positivo, fue una emoción
inexplicable. Raro, muy raro. No sabía si llorar o reírme, si llamar a mi
marido para contárselo por teléfono o ir personalmente. Paré por un minuto.
Decidí calmarme, me relajé y morí de la emoción", explica
sonriente.
Hoy hace ya tres meses que Andrea goza de este estado (espera su bebé para el
25 de diciembre) y sigue sin manejar las emociones: "Estoy
supersensible, muy llorona, es como que todo me llega más. Y siento que me
humanicé muchísimo". Cuenta, casi sin parar, que ya engordó un kilo
y medio, que le da lo mismo una mujer o un varón ("Solo quiero que sea
sanito, total, sé que voy a tener más de uno"), que todavía no sabe
qué nombre le va a poner ("Si es mujer, me gusta Rebeca, pero no sé",
dice), que ya se compró todos los libros para embarazadas que encontró en la
librería, que, que, que….
-¿Este bebé fue una sorpresa o una decisión de pareja?
-Fue un bebé deseado, muy deseado. Con Fede estamos juntos hace siete
años y casados hace tres y medio. Y hace mucho que empezamos a hablar del tema,
teníamos ganas, pero todavía íbamos a esperar un poquito… La verdad es que
yo hace como un año y medio que quiero ser madre, pero mi marido está
empezando nuevos negocios, tiene que viajar mucho y quería ver cómo
funcionaba. Típico de hombre, lo entiendo. Pero se dio así y estamos los dos
felices de la vida.
-¿Cómo se lo contaste a él?
-Fede estaba en ese momento jugando al tenis a cuatro cuadras del
departamento. Lo fui a buscar y le dije: "Vamos a dar una vuelta por la
playa". Pero él estaba apurado porque había arreglado para comer con
una gente en poco tiempo. Entonces fui directo al grano: "Bueno, amor,
te tengo que contar algo -le dije-. Estoy embarazada". Se
quedó helado en el primer instante. Ahora está re-baboso y muy ansioso. Es
más, quiere que el bebé nazca ya.
-¿Cómo fueron estos tres meses?
-Los mejores. Trato de disfrutar de todo, hasta de los momentos en que me
sentí mal. Al principio tuve muchas náuseas y malestar. Pero el médico me
dijo que eso es bueno, porque quiere decir que las hormonas están altas. Ahora
todo es disfrute: dejo que me mimen, que me atiendan, disfruto de no laburar
casi nada. Y me paso el día hablando del tema. Por suerte tengo muchas amigas
que están en la misma -Dolores, Marina, Laura, Eva- y no paramos de
llamarnos por teléfono. Tengo mil antojos, pero me pasa algo raro. Las cosas
que hasta hace tres meses me perdían, como el sushi o el helado de dulce de
leche, no las puedo ni oler. Me atraen las cosas que comía cuando era chiquita:
mucho queso, hamburguesas de MacDonald's, papas fritas. Cada dos horas
tengo hambre.
Tengo antojos, muero por las hamburguesas y las papas fritas. Me mimo todo lo que puedo", explica. Su marido, Federico Ribero "está feliz".">
"Tengo antojos, muero por las hamburguesas y las papas fritas. Me mimo todo lo que puedo", explica. Su marido, Federico Ribero "está feliz".
me siento sin formas, pero a la vez todavía no tengo pancita")… Pero está di-vi-na. ">
Ella dice que se ve rara ("me siento sin formas, pero a la vez todavía no tengo pancita")… Pero está di-vi-na.
Y ahora que estoy embarazada, no veo la hora de conocer a mi bebé. Pero tengo que parar un poco y disfrutar de cada momento, de cada etapa". ">
Hace tiempo que Andrea quería ser madre. "Y ahora que estoy embarazada, no veo la hora de conocer a mi bebé. Pero tengo que parar un poco y disfrutar de cada momento, de cada etapa".