Aunque luego deformado por navegantes y misioneros anglicanos, la ciudad
adoptó su nombre del vocablo indígena yámana Ooshooia, que significa "bahía
que penetra hacia el poniente".
Ushuaia, entonces, nació a partir de un proyecto de "colonia penal"
presentado por el presidente Roca en el año 1882, que tenía como fin
establecer una presencia argentina permanente en el lugar. En 1896, un primer
grupo de 23 reclusos partieron desde Buenos Aires hacia el presidio más austral
del mundo. Entre sus huéspedes más ilustres, se destaca Santos Godino, asesino
de niños y primer homicida serial de la Argentina, también conocido como el
Petiso Orejudo.
Y todavía hay quienes insisten que el mismísimo Carlos Gardel estuvo confinado
allí. Fueron los mismos presos quienes comenzaron la construcción del muelle
donde hoy atracan el 90 por ciento de los buques antárticos, e hicieron luego
la apertura de la ruta nacional Nº3. Para talar los bosques de lenga, los
reclusos contaban con un pequeño tren de vapor que los transportaba hasta el
corazón de los bosques.
Hoy, el presidio es un museo. Sus paredes encierran ahora la verdadera
historia de la ciudad. En su patio de ejercicios funciona también un
restaurante, donde los mozos visten el viejo uniforme a rayas, en gris y
amarillo. Remodelada, la vieja trocha de cincuenta centímetros devino en el
coqueto Tren del Fin del Mundo con vagones de lujo. Y, cargado de
turistas, cada tarde repite el mismo trayecto que forjaron los presos durante la
primera mitad del siglo.
Sobre el final de la ruta nacional Nº3 –donde termina realmente, en el
kilómetro 3065–, comienza el Parque Nacional Tierra del Fuego. Allí,
entre sus bosques de lengas y las castoreras, asoman los mejores paisajes de la
isla.
Frente a la costa de Ushuaia, el canal Beagle –no hace mucho
escenario de un probable conflicto bélico con Chile– hoy se presenta como un
paseo imperdible. A bordo de catamaranes y otras embarcaciones, los turistas
tienen la posibilidad de avistar lobos marinos, pingüinos y cormoranes.
La historia previa al presidio y la colonización está perfectamente
representada en el Museo del Fin del Mundo, mediante el rescate, conservación,
investigación y posterior difusión de piezas indígenas o de los primeros
expedicionarios marítimos que visitaron el lugar.
Ushuaia es la ciudad más austral del mundo, se sabe. Pero también tiene el
extraño privilegio de ser la única ciudad trasandina de la Argentina. Además,
goza de un privilegiado régimen impositivo que la convierte en una especie de
ciudad-free shop. Un dato: los cigarrillos cuestan la mitad que en el resto
del país y los bajos precios en la ropa de invierno importada pueden hacer la
diferencia para aquellos que creen que el pasaje aún es caro.
que penetra hacia el poniente", los cerros nevados aun en verano, y las casas que forman la ciudad más austral del globo.">
Una postal de Ushuaia: la bahía "que penetra hacia el poniente", los cerros nevados aun en verano, y las casas que forman la ciudad más austral del globo.

Los lobos marínos son uno de los tantos atractivos naturales que presenta la bahía.

El Petiso Orejudo, uno de las celebrities confiandas en el presidio más austral del mundo.
